miércoles, 13 de julio de 2011

TEMA Y ESTILO

 Esta novela se enmarca en el estado de confusión, desorden y corrupción de un país. Dentro de esta novela hay: pobreza, corrupción del poder, sexo, violación, prostitución, guerra, demencia... Y todos estos temas los traslada como hechos a las vidas de unos personajes a los que envuelven, Eva Luna y Rolf Carlé. La novela trata de cómo estos personajes y muchos otros, enfrentan, saben vivir con ello, y al final consiguen superarlo, "evolucionar", y en el caso de Eva y Rolf, juntarse y amarse.
 Otro tema a destacar es el feminismo; ninguna de las mujeres, a excepción de Zulema, necesita a un hombre para salir adelante, ya que ellas mismas se las arreglan para mantenerse. Esto indica que son autosuficientes, por lo que los hombres ya no ocupan el papel de macho dominante y la mujer el de hembra dominada. Zulema, la única mujer que depende de un hombre, tiene un mal final al morir por culpa de un amor imposible.


 El estilo de la obra es directo, con un vocabulario demasiado fácil de entender, lo cual no da lugar a mal interpretaciones. Es fácil y entretenida de leer lo que la convierte en la adecuada para todo tipo de público.
 Eva Luna está contada en primera persona, des del punto de vista de la protagonista. A la vez, Eva se convierte en narradora omnisciente, ya que cuenta también las vidas de los otros personajes con muchos detalles, sobretodo la de Rolf. Este libro cuenta todo lo que le sucede durante su vida, desde su infancia siendo una sirvienta, hasta que es amante de un revolucionario, pasando por su amistad con prostitutas y con homosexuales, su convivencia con un inmigrante asiático, etc. También cuenta la vida de Rolf Carlé, desde que nace hasta que ambos se unen como pareja. Es una visión por las diferentes escalas sociales, desde las más bajas a las más poderosas. Se observa la abundancia de la doble moral, sobretodo en las clases altas, que siempre son las que más tienen que ocultar.



PERSONAJES

Los personajes principales son: Eva Luna, Rolf Carle y Humberto Naranjo. Eva Luna puede representar la vitalidad, la alegría; Rolf Carle, la sensibilidad, la honestidad; y Humberto Naranjo, la fuerza, el sacrificio.
De esa combinación sale una narración muy interesante donde la escritora empuja a sus personajes hacia situaciones límite de donde salen bien parados (miseria, acusaciones de asesinato, lucha guerrillera, reportajes en lugares peligrosos, etc). Sin embargo, los hombres, a mi entender, son demasiado básicos y carecen de sentimientos o dudas, incluso cuando se están jugando la vida.
Eva Luna, por el contrario, mantiene una evolución  progresiva en cuanto a su razonamiento, acorde con sus vivencias, en donde va asumiendo responsabilidades cada vez mayores, donde se arriesga sabiendo lo que arriesga.
Además, aparecen gran cantidad de personajes secundarios. Los más cercanos afectivamente son: La Madrina, Consuelo, la abuela Elvira, "la Señora" Melecio-Mimí y Riad Halabi.